La campaña de 40 días ha sido una herramienta
muy apropiada para llevar adelante el sentir que tenemos como
Iglesia local de comenzar una nueva etapa, separando los principios
Bíblicos de las formas, y de esta manera tener un crecimiento
espiritual saludable y equilibrado.
Se hicieron cuatro grupos de hogares y el resultado ha sido
muy positivo, se han creado lazos mayores de conocimiento y unidad
entre los hermanos y amigos asistentes, además de activar
el sentido práctico de servicio entre los responsables
de grupos y anfitriones.